sábado, 24 de enero de 2009

...Aprendamos...


Ten presente que


La piel se arruga,

El pelo se vuelve blanco.

Los días se convierten en años...

Pero lo más importante no cambia.

Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo.

Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas....

Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

Pero ¡NUNCA TE DETENGAS!

Madre Teresa de Calcuta

4 comentarios:

marbal dijo...

A una sociedad que esconde la enfermedad, la vejez, el sufrimiento y las debilidades humanas, pedirle que luchey que se esfuerce sin desfallecer es una utopia; aqui lo que se lleva es el edonismo puro, la frivolidad, el aparentar lo que no se es, la juventud eterna, y si no, uno se esconde; lo importante es que no vean tu debilidad y mostrarse siempre perfecto de cara a los demas, aunque ese les reste disfrutar plenamente de todo aquello que en cada edad puedes conseguir.

Alguien dijo que estaba muerto quien no tenia;Un sueño por el que luchar.
Un proyecto que realizar.
Algo que aprender.
Un lugar donde ir, y
alguien a quien querer.

En definitiva; vivir.

Lylo dijo...

Con perdón, yo soy muy borde para eso, Marbal, lo reconozco. Tan segura y fiel a mis principios, que mi cabezonería no me permite actuar de otra forma.
Soy persona como todos, me mantengo dentro del respeto, pero no cambio mi yo ni lo camuflo por "quedar bien" o "aparentar".. Tengo canas, arrugas, me duelen las rodillas, tengo una vida familiar normal con problemas como todo el mundo, tal vez más, tal vez menos...Pero, no me importa decir a quien tenga enfrente, que la mayor aberración que sufre hoy el ser humano es matar a su propio hijo incluso estando éste aún el vientre..lucho cuanto "puedo" por ello..intento cuando "puedo" transmitir dicho razonamiento...
No me asusta ningún ser humano, no hay ser humano que me haga dar un paso atrás, ni me achique en ese sentido porque por encima de mi hombro sólo veo a mis padres, y por encima de todos, sólo veo a Dios.
¿Quién nos impide, entonces, a terminar con toda esta basura?

Fin de los Tiempos dijo...

A la Madre Teresa le habrían negado una placa de haber nacido en el Congreso, los méritos humanos no parecen importar si tienen que ver con la religión.

Anónimo dijo...

!Qué mujer! Leí su vida y me impresionó tanto que intenté emularla; no lo conseguí. No sirvo para Santa.
Lylo, cada aportación tuya es genial.
Un beso amiga.
Ecijana