domingo, 19 de octubre de 2008

Muero contigo

Perdóname chiquitín, no estabas en mi vientre, no ha sido mía la decisión,
no podía correr lo suficiente para impedirlo,
no han sido mis manos las que te han hecho esa brutalidad,
no soy yo quien no te quiere, pero estoy llorando por ti chiquitín,
por ti y por todos los que cada día me hacéis culpable por permitirlo,
por sentirme tan inútil y tan impotente.
Perdonarme, por favor, yo no os quiero ver así…así no..

Os llaman los no deseados, de manera que os comparan con lo maligno,
con algo que han encontrado sin haberlo buscado como si de diablos os tratarais
cuando sois simples niños… ¡niños!

Mírate, mujer, ¿recogerías del suelo una cartera repleta de dinero?
Seguro que sí, y cuánta alegría te daría encontrar algo que no has buscado,
y al que no llamarías indeseado, y
¿No sabes mujer que nada hay con más valor que la vida?
¿Por cuánto venderías la tuya?
¿Por quién o por qué la sacrificarías?
¿Te imaginas encontrarte tú en manos asesinas?

Mírate, mujer, no es cuestión de alzar banderas de líder mirando a aquellos que dicen estar de tu lado,
que te defienden y apoyan con palabras de derecho o libertad,
cuando la bandera que levantan es la política, sin más miramiento que la de su propio interés no del tuyo…
Dime, mujer,
¿Aquellos que tanto te quieren, y te animan a matar, se molestan en llamarte después para saber cómo estás?
¿Saben hacerte ver y valorar lo que tienes y pierdes?

Mujer, te quitarás esa personita que en ti se creaba,
te quitarás esa otra vida que no es la tuya,
te quitarás ese trozo de carne que no era la tuya,
te quitarás ese latido de un corazón que no ha provocado tu muerte sino la de él…
Te quitarás muchas cosas, mujer, pero jamás ¡jamás!, engañarás a tu cuerpo,
ni a tu mente, ni a tu conciencia, ni a tu corazón ni siquiera a tu útero de que ahí, ahí en ti había un niño…

Mirarás a tu alrededor, y verás más de uno sonreír o tal vez llorar con la impotencia
y el crudo sentimiento de que, eso a lo que tú llamas libertad,
mató un día uno como esos a los que hoy miras,
y comparas con tan triste sentimiento de que podías tenerlo entre tus brazos,
oler su piel, compartir su risa o llanto, y por encima de todo,
el triste sentimiento de que fuiste tú quién dio la orden de su vil condena.

Perdonadme, chiquitines, desde aquí intento hacer cuando puedo y sé.
Perdonadme, por favor, aunque no me lo pueda merecer.

No puedo vivir así..

Escrito por Lylo

4 comentarios:

Tannhäuser dijo...

Enhorabuena Lylo, por tus buenos sentimientos y la belleza y ternura con que los expresas.

No te culpes por no poder hacer nada para impedir éste holocausto satánico, ya haces lo poco que puedes, como tantos de nosotros que como tú, asistimos impotentes a éste horror; quizá en el lugar y circunstancias en que Dios nos ha puesto no podamos hacer nada mas que confesar nuestro rechazo a esta matanza y rezar pidiendo su fin.

Al final de nuestra vida se nos examinará del amor, decía Santa Teresa; no serán nuestras buenas acciones las que inclinen la balanza, sino el amor que hayamos puesto en ellas al hacerlas, por éso, no debes culparte por los resultados visibles de tus buenos deseos.

Cada una de nuestras acciones, tiene consecuencias, quizá tu no veas las de tu débil acción en favor de esas personitas, pero no pienses que es estéril; además, Dios que es su Padre y el tuyo si las ve y sabe que en su favor has hecho todo lo que esta a tu alcance.

No, Lylo, en tu último examen nadie te suspenderá ésta pregunta, seguro.

herreria dijo...

Lylo ¿que puedo decir que tu no hayas expresado con tanta lucidez?
Confiemos en que Dios ilumine a esta sociedad inane que padecemos.
¡Animo! la gente se ha empezado a movilizar y eso es importante.

marbal dijo...

Lylo: Este alegato contra el aborto, es una muestra mas de tu sensibilidad y gran corazón, y tienes razón; todos morimos un poco cada vez que un niño es asesinado por su propia madre, y todos esos que defienden este horror, deberían oir los gritos de dolor de estos inocentes que son despedazados en el vientre de sus ¿madres?.

Ellos no han cometido ningún delito y tampoco pidieron ser engendrados, solo son las víctimas de una sociedad depravada y egoista.

Cowgirl dijo...

Lylo, que bien lo has expresado. Aquí también tenemos que pelear por los derechos de los no aun nacidos. Pero en cambio hay personas, como la hija de una amiga mía, que dijo que no al aborto aunque la criatura venia con síndrome de Trisome 18, también llamado síndrome de Edwards, y que los bebes con ese síndrome casi nunca nacen y si nacen tendrán toda clase de defectos en todos los órganos y vivirán muy pocas horas. Mi amiga dijo que ella tenia al bebe pues viniera como viniera tenia derecho a nacer y que lo que hace Dios no tiene el hombre, en este caso la mujer, derecho a destruir. Ella tiene otros dos niños en perfecto estado de salud, y tuvo a este a su tiempo. El marido fue a la Iglesia donde su párroco le dio un frasquito con agua bendita, y allí en la sala de maternidad, donde estaba también mi amiga, la abuela del bebe, en cuanto nació y hasta antes de cortarle el cordón umbilical, el padre le bautizo. El bebe, que era niño, vivió una hora. Abrió los ojitos y todo. Tenia todas las cosas que los médicos habían dicho que tendría, como labioriporina, los pies torcidos, y el corazón y los pulmones dañados. Pero, nació, se le bautizo y se le enterró en el panteón de su familia. Esto es lo contrario de lo que están haciendo, que es abortar, y hasta de mas de siete meses, a criaturas perfectas.