martes, 10 de junio de 2008

Sobre el Cateclismo del "Padre Piocastro"

Magister Piocastro: después de leer la primera parte de tu “cateclismo”, se me ocurren tres cuestiones al respecto en relación al mismo y a la introducción que de él haces.

En primer lugar, permíteme sugerirte que no te flageles con el látigo de la autocrítica calificando el barbarismo de “cateclismo”, por ti acuñado, como pretencioso; yo lo considero, mas bién gracioso y muy acertado, pues si por una parte, la estructura en preguntas y respuestas o mas bien en enunaciados y definiciones, puede recordar al Reverendo Padre Astete, no es menos cierto que la naturaleza de lo tratado, (especialmente en la columna de la derecha, fallo geográfico), nos sitúa en unas coordenadas políticas muy cercanas al Apocalipsis, al Ragnarok o a la mierda, por lo que su acepción como cataclismo, también estaría totalmente justificada y ya que dejas en libertad al lector de inclinarse por una o por otra yo, en la actualidad al menos, bastante meapilas, me inclino por esta segunda variante.

En segundo lugar, felicitarte por la claridad de conceptos y acertada forma de exposición que sería asequible incluso a un votante del Partido Socialista...si lo leyera, claro; lo que me lleva a pensar que quizá estaría mejor aprovechado en uno de los blogs de izquierda, donde acaso algún iletrado de los que por allí pululan podría, a raiz de su lectura, comenzar a pensar y hacerse preguntas, proceso intelectivo que llevado con honestidad, le sacaría, sin duda, de la secta y le desligaría de las consignas de la SER y demás medios afines, agregándole al demasiado selecto club de las personas libres, por pensar con criterio propio.

Por último, puesto que aún te faltan partes por escribir de tu ensayo, que espero con avidez, no quiero adelantarme, pero si pedirte que no te dejes en el tintero lo relativo al concepto de “patria” para las dos corrientes políticas consideradas en tus esquemas, ya que como sabes, es un punto fundamental del que derivan numerosas implicaciones y no pequeñas en la ordenación del Estado y el carácter y naturaleza de la acción política del ciudadano.

Espero impaciente la segunda parte del "cateclismo".