lunes, 24 de marzo de 2008

Si enfocamos mal no veremos bién

Hemos oído, o leído, repetidas veces que el gobierno del psoe ha aumentado muchos derechos, entre ellos se nombra reiterada y machaconamente los derechos de los homosexuales.
No negaré que eso haya sido así. De lo que si tengo dudas es que la ley promulgada en la legislatura 2004-2008 se hiciese con la intención de aumentar esos derechos.
La impresión que tengo es que el gobierno usó esa ley para intentar, y en gran parte lograr, tachar al pp de homófobo y decir que es un partido que considera a los homosexuales ciudadanos de segunda.

Si la ampliación de derechos hubiese sido el verdadero interés de los socialistas hubiera sido fácil llegar a un acuerdo con los diputados populares.
No debemos olvidar que el pp llevaba en su programa la aprobación de una ley de parejas de hecho muy similar a la ley aprobada. La diferencia estribaba en que no se les llamaba matrimonio y que no contemplaba la adopción.
Se debería de haber llegado a un acuerdo. No creo que se puedan sentir discriminados porque a su unión no se les llame matrimonio. El resto de derechos se les reconocía.
De esa forma se hubiese quitado la carga de demagogia, oportunismo y aprovechamiento de los homosexuales que desprende la forma de llevar adelante esta ley.
Bien es cierto que a quienes más les afecta el haber sido o no utilizados es a los homosexuales, pero a los demás nos debe preocupar el que un gobierno utilice este tipo de maniobras.

Tal vez se me considere homófobo, pero el derecho o no de los homosexuales a adoptar no me preocupa lo más mínimo.
La adopción no es un derecho que me importe, lo que realmente me importa es el derecho de los niños a ser adoptados y a tener una infancia lo más digna posible.
No seré yo quién diga si un niño debe o no ser adoptado por una pareja de homosexuales,

Se deberían de haber hecho estudios serios, a ser posible sin que partan de una idea preconcebida y cuyas conclusiones no estén hechas antes que el estudio. En base a esos estudios, celebrar debates serenos y alejados de la demagogia al respecto, viendo los pros y los contras, si es que los hay.
En caso de haberlos, ver la manera de evitarlos y/o minimizarlos, y finalmente decidir que es lo mejor para el niño.

No juguemos con el presente y futuro de los niños, no se lo merecen.

Dejemos los caprichos, los deseos de paternidad, los progresismos, los estereotipos y reticencias de lado, y preocupémonos de lo importante, la infancia de los niños y su futuro. Tan malo es precipitarse, en el caso de que no sea aconsejable la adopción de niños por parejas homosexuales, como dilatar la decisión en el caso de que pueda ser una buena opción para los niños.

1 comentario:

marbal dijo...

Tienes razón Fecaji, cuando se enfoca mal no se puede ver bien, y eso es lo que todos estos progres estan haciendo con sus denominaciones eufemisticas a determinados actos como el del aborto.

Una mujer puede hacer con su cuerpo lo que le de la gana, siem pre que no albergue en él otra vida, porque esta es independiente y no le pertenece, de manera que mas responsabilidad y menos frivolidad, que la vida de un ser humano es sagrada.